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LOS JUICIOS DE VALOR Y SU RELACIÓN CON NUESTRAS RELACIONES INTERPERSONALES.

Por: Vanezza Emperatríz Reyes Veracierto.

A todos alguna vez en la vida nos ha ocurrido, que emitimos un juicio casi sin pensar, ni muchos menos reflexionar; se nos salen al impulso de unas grandes alas negras que se echan a volar sobre la vida de otros. Y que a la vez oscurecen la nuestra.

Es por ello que, el éxito o fracaso que experimentemos en nuestra vida en general dependerá en gran parte de la forma como nos relacionemos con las demás personas, y la base de estas relaciones interpersonales es la comunicación. Hablo particularmente de la manera en que solemos, no solo hablarle a aquellos con quienes usualmente entramos en contacto a diario, sean estos nuestros familiares, amigos, alumnos o compañeros de trabajo; sino la manera como nos expresamos de ellos, ya sea en su presencia o en su ausencia; sea personalmente o a través de las redes sociales. Al respecto, siempre he creído que es una buena regla el referirnos a otras personas en los términos en que quisiéramos que ellos se refiriesen a nosotros.

Un juicio decide la imagen de una persona. Un juicio dado con aplomo y seguridad, lo mismo encumbra que denigra; lo mismo traduce amor que odio; lo mismo que comunica, incomunica; lo mismo que une, desune; lo mismo que informa, desinforma y ello impacta directamente nuestras relaciones interpersonales.

Por ello, cuando nos refiramos a una persona, siempre preguntémosno: ¿Como se sentiría esta persona si estuviera presente, escuchando lo que estoy diciendo de ella? ¿Mejoraría su autoestima o empeoraría? a través de las diferentes formas de comunicación estamos en capacidad de impactar positivamente o negativamente la vida de aquellos con quienes entramos en contacto; y aún mas impactar de igual forma nuestras relaciones interpersonales. A raíz de esto, podemos valorar que tan buenas o malas; efectivas o no, son nuestras relaciones interpersonales.

Es triste, pero cada vez es más común ver esposos, o esposas, o padres de familia que le dejan saber a los demás lo orgullosos que se sienten de su pareja o hijos...y esto está bien, sin embargo, muchas veces, la persona que más necesita oírlo, nunca lo escucha.

El Doctor Shad Helmstetter, autor del libro “Qué decir cuando esté hablando consigo mismo” dice que durante los primeros 18 años de nuestra vida, llegamos a oír por lo menos 148.000 veces las expresiones NO!! y NO HAGA ESO!!. Y que durante ese mismo período de tiempo son muy pocas las veces que llegamos a escuchar que tan capaces o lejos podemos llegar. Por supuesto que todos nosotros tenemos áreas en nuestra vida o actitudes personales que necesitamos mejorar; pero también, todos tenemos grandes cualidades para desarrollar.

Así que exaltemos las cualidades positivas de otros, convirtámonos en la clase de persona que otros quieren a su alrededor, convirtámoslo en comunicadores eficientes, elocuentes y motivadores.